Siempre he estado convencido que se puede morir de éxito... es el viejo refran de la gallina de los huevos de oro pero en una versión algo distinta. Tener un buen negocio y estar con ensoñaciones de lo que puede llegar a ser sin poner los pies en el suelo y empezar a hacer lo sencillo y poco a poco ir avanzando es perder el tiempo e ir muriendo lentamente... Hay gente que no se da cuenta que cuando no va dando un paso pequeño adelante es dar un gran paso hacia atras y que después por mucho que quiera avanzar va a estar retrasado.
Me esta quedando muy lioso la pequeña reflexión que pretendía hacer... tan solo es que el empresario que tiene un negocio propio tiene que estar las 24 horas del día cuidando del mismo.