El otro día escuche lo que podría ser la influencia de los medios de comunicación, en especial de la radio, en una guerra... hablaban de un periodista condenado por incitar asesinatos desde las ondas de su programas.
En mayo de 2000, un periodista belga, Georges Ruggiu, que colaboraba con Radio Televisión Libre de las Mil Colinas (RTLM por sus siglas en francés) en Ruanda, fue declarado culpable por incitar asesinatos durante el genocidio de 1994. Fuente:
Discurso de Incitación al Odio o la Violencia - Ruanda
La libertad de expresión es un bien preciado que debemos salvaguardar y para salvaguardarlo nada mejor que hacer un uso responsable del mismo. Lo que uno dice -desde una televisión, una radio o incluso desde un blog- tiene que ser con responsabilidad, no se puede atrincherar detrás de la bandera de la libertad de expresión para justificar cualquier burrada... cuando uno tiene ante si un micrófono y la posibilidad de influir en miles de personas -o en una sola- tiene que andarse con mucho cuidado y por respeto a sus oyentes, responsabilizarse de lo que dice. No puede basarse todo en suposiciones, uno tiene que poder probar lo que dice, no puede hablar de la hérida, sino la ha visto.
Algo similar ocurre en los foros de Internet, donde te encuentras a mucha gente escribiendo auténticas burradas, que serían incapaces de defender en persona, pues se les caería la cara de vergüenza ante tales argumentos. E incluso en la calle, cuantas veces vemos a un puñado de personas "defiendo" ciertos ideales -ya sea con banderas o ya sea apaleando a un inmigrante- pero que individualmente serían incapaces de hacerlo. La masa les da fuerza, pues en la masa se refugian de su cobardía.
Solo es una reflexión personal. A ver si empieza a cundir la responsabilidad.