Suele pasar cuando dos grandes compañias se fusionan o una se come a la otra que muchas personas se van a la calle... pues hay muchos puestos duplicados.
Ono anuncia un expediente de regulación de empleo.
Pero no hay razones para alarmarse... los mandamases de Ono/Auna siguen en su calido sillón... y el usuario a seguir pagando.