No es fácil encontrar el equilibrio entre la libertad de las personas que ejercen este oficio y los clientes de la prostitución y el daño social y personal que ocasiona la prostitución. Si se reglamenta la prostitución parece que se restringen las libertades y viceversa.
No hay que olvidar que se necesita poner en su lugar la prostitución a todos los niveles: son necesarias medidas legales, pero también planteamientos éticos, porque estamos, ante todo, frente a un problema Ético. Si convertimos el sexo en un bien de consumo, en una necesidad para todos, siempre, a todos los niveles y sin medida, la prostitución irá en aumento.
http://elpaisdice.blogspot.com/2006/03/alemania-mundial-del-sexo-2006-03-03.html