La Iglesia siempre se mete en debates que nada tienen que ver con la religión. El caso más grave fue el tema de
Galileo y si la tierra era el centro o lo era el sol... cosa que a la Iglesia no debería importarle... en la época moderna, la Iglesia siempre se ha metido en política, incluso apoyando a dictadores o hablando de la ruptura de España o de las células madres... intentando que todo el mundo reciba clases de religión -católica, claro- o que
haya crucifijos en todos los centros públicos...
Leyendo del
Librillo de Ramón Buenaventura:
No trasquilaréis enderredor los rincones de vuestra cabeza, ni dañarás la punta de tu barba.
Levítico 19:27
Como vemos, la Iglesia siempre se mete donde nadie la llama ni importa. Ya me direis que más le da a Dios que uno se corte el pelo o la barba...