Este fin de semana ha habido
un llegada de pateras a las costas españolas, pero lo que antes era el estrecho ahora llega hasta
Murcia o
Alicante.
Esto demuestra que las cosas en el estrecho se hacen bien y ahora los inmigrantes tienen que buscar otras vías.
Pero también nos indica que con policía, radares, barcos y todo eso no se puede acabar con la inmigración. Los inmigrantes están dispuestos a arriesgar su vida para salir de su país a un destino que desconocen y saben que no será fácil.
Y es que mientras
África se siga muriendo de hambre ante la mirada impasible de
Occidente, seguiremos teniendo inmigración... aunque, claro, ahora que lo pensamos, que bien nos viene esta inmigración, que podemos usarles
sin contrato y sin medias de seguridad... y si se mueren, pues les dejamos en
una cuneta.
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