En una negociación hay algo que nunca se puede hacer, que es poner contra la espada o la pared al comprador, agobiarle tampoco es recomendable, presionarle... intranquilizarlo.
En una compra importante, si el comprador llega un momento que esta intranquilo, nervioso y es por tus prisas, por esos plazos de hacerlo en 72 horas o esto otro... pues hay muchos peces en el río y no eres el único vendedor.
Si además el vendedor se muestra desconfiado del valor de su propiedad y cuestiona cláusulas simples y cada día más normales, pues el comprador empieza a cuestionarse todo, a mirar otras ofertas...
Y el vendedor acaba, sin vender...
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