Los altavoces truena, el comentarista trata de transmitir la emoción a los espectadores que repartidos por el circuito se disponen a disfrutar de la carrera, y le toca decir algo absurdo, y se da cuenta de lo absurdo que debe decir, pero es parte de su trabajo y debe decirlo... y dice por los altavoces que están permitido la toma de imágenes estáticas, pero no dinámicas y rápidamente hace una broma, como para que pase inadvertido... decenas de miles de personas en las gradas, con sus teléfonos móviles, sus camáras de fotos o de vídeo y la
FIA prohíbe grabar vídeos...
De nuevo, coartar la libertad a los espectadores, que se han dejado 200 € por entrada -en la entrada más barata, pero de menos visibilidad- y que no pueden -o no deben- tomar vídeos... de nuevo, una prohibición imposible de controlar.
¿Cuando se darán cuenta que los tiempos han cambiado?
P.d.: Si hablo de la prueba del
Mundial de F1 en
Valencia.
Tags: prohibiciones, absurdos, contradicciones, libertad